Anúnciate en Cineverso
Más de 20 colaboraciones con marcas del sector
Plazas limitadas con descuento para patrocinios en 2026
👉 Solicitar información

La película Sin Piedad ha llegado con Chris Pratt como protagonista, interpretando a un agente de policía de Los Ángeles acusado de asesinato. Con una combinación de acción, misterio y tecnología de última generación, el filme promete una experiencia entretenida para los amantes del thriller hollywoodiense contemporáneo. Aunque no logra trascender los límites del género ni ofrece una narrativa especialmente ingeniosa, su enfoque "screenlife" aporta algo de frescura, mientras que el enfrentamiento con una inteligencia artificial a cargo de Rebecca Ferguson agrega un toque intrigante al relato.

@motadecine

¿De verdad esta es la peor película de 2026… en enero? 😬 En este vídeo hablo de SIN PIEDAD (Mercy) y de cómo muchas veces la crítica de ci... See more

Hoy analizamos Sin Piedad (Mercy, 2026):
Chris Pratt como policía y un misterio tipo “Cluedo” moderno
— El enfoque screenlife como gancho visual que refresca el thriller
Rebecca Ferguson como inteligencia artificial
— Un tercer acto caótico que exige suspender la incredulidad

Chris Pratt y un misterio al estilo Cluedo

En su papel de agente acusado injustamente, Chris Pratt se mueve con soltura, alternando momentos de vulnerabilidad con persecuciones y escenas de acción. La trama funciona al estilo de un Cluedo moderno: cada pista y cada decisión pueden cambiar el rumbo de la investigación. Aunque algunos giros son poco lógicos, logran mantener al espectador enganchado y curioso hasta (casi) el final.

Su actuación transmite la presión y confusión de un personaje atrapado en un sistema que en un principio parece conspirar contra él. Los giros inesperados y la tensión constante permiten que el público siga la historia con interés, disfrutando de un thriller que, sin ser profundo, cumple su función principal: entretener.

Screenlife: el futuro del thriller digital

Uno de los aspectos más distintivos de Sin Piedad es su enfoque screenlife, en el que gran parte de la acción se desarrolla a través de pantallas de ordenador, smartphones y cámaras de seguridad. Esta película, ha aportado a dicha técnica algo de frescura visual, ya que refleja cómo la tecnología está integrada en la vida cotidiana y en la investigación criminal, pero sin estar inmerso en este tipo de escenas el 100% del metraje, como suele pasar en los filmes que usan esta técnica.

Rebecca Ferguson interpreta a la inteligencia artificial que supervisa el caso, aportando frialdad y presencia tecnológica. Aunque su papel no es memorable, su interacción con Pratt funciona como metáfora de la dependencia contemporánea de la tecnología, a pesar de que la película aborda estos temas de forma superficial. El estilo visual innovador hace que SIN PIEDAD destaque dentro del thriller moderno.

Entre acción de Hollywood y telefilme moderno

El ritmo de la película al menos es constante, con escenas de acción diseñadas para mantener la tensión, aunque con un acabado más televisivo que cinematográfico. La estética funcional prioriza la claridad sobre la grandilocuencia, lo que convierte la cinta en entretenimiento ligero pero efectivo. Los dilemas sobre inteligencia artificial y control estatal aparecen constantemente, aunque de forma superficial y, bajo mi punto de vista, demasiado conveniente para la trama.

Aun así, la película logra involucrar mínimamente al espectador en el conflicto del protagonista y mantener la atención durante los interrogatorios y persecuciones. La combinación de acción y misterio para mi funciona, haciendo que Sin Piedad cumpla su objetivo: una película ideal para quienes buscan tensión sin análisis profundo.

Tercer acto: del misterio al caos

El desenlace se vuelve caótico, escalando hacia un clímax lleno de acción que roza lo absurdo. Los personajes actúan de forma errática, intensificando la sensación de caos y disparates en las últimas escenas. Este tercer acto exige suspender la incredulidad y fingir demencia, pero al mismo tiempo mantiene la adrenalina hasta el cierre.

A pesar de sus excesos, la película sigue siendo disfrutable. Lejos de ser “la peor película de 2026” que muchas críticas han querido vender en pleno enero, Sin Piedad logra ofrecer el suficiente entretenimiento y tensión para justificar verla, aunque su tercer acto requiera aceptar desvaríos narrativos.

Esta noticia está escrita por Rubén Mota y editada por Fran Molinez.

🌟Destacados: Noticias, guías y coberturas de cine

¡Únete a nuestro canal de WhatsApp para no perderte todas las novedades!

Reply

Avatar

or to participate

Keep Reading

No posts found